Aceites esenciales

Las hierbas que contienen un aroma y fragancia volátil son llamadas aromáticas. A estas sustancias olorosas se les conoce también como aceites esenciales, muy utilizados para usos medicinales, en cosmética y para perfumería.

En los aceites esenciales de las plantas se han encontrado sustancias activas como fenoles, terpenos, alcoholes, mentol, alcanfor, metil salicilato y aldehídos. Las esencias se dividen en tres clases: hidrocarburadas, oxigenadas y sulfatadas.

Estas a su vez, se diluyen en diversos solventes. Según la cantidad de los principios activos que tenga la planta, se clasifican como aromatizantes, purificadoras, revitalizantes, estimulantes, sedantes (para el estrés e insomnio), antisépticas, antibióticas, antitóxicas y balsámicas, para quemaduras y dolores.

Las esencias se emplean en masajes cutáneos, baños, para la belleza, como preventivos y curativos de dolencias físicas e inflamaciones y, además, en culinaria. Se usan en compresas, inhalaciones y ungüentos. El masaje es una técnica muy común para la dispersión del aceite y sustancia volátil, por penetrar fácilmente en la piel.

Estos aceites son extraídos de frutos, semillas, flores y raíces de plantas. Su uso está tomando mucho auge dentro de la fitoterapia, por su eficacia. Se debe observar, al adquirirlos, que no sean de origen sintético ni diluídos. Ver, como complemento, apéndice de Aromaterapia y Aceites esenciales.